Las personas necesitamos información veraz, simple y con sentido común. La economía verdadera se maneja con cuestiones mucho más simples: oferta y demanda y credibilidad. Nadie instala un Café Martínez en un barrio donde la gente va a comer a los comedores populares y de la iglesia. Nadie instala una fábrica automotriz donde la gente se mueve a caballo, en carros o en camello. Otro ejemplo más burdo es el narcotráfico. Si siguen existiendo y ganando fortunas es porque hay demasiados consumidores. La demanda hace a la oferta. En Argentina los salarios y las jubilaciones miserables nivelan para abajo el consumo y  desalientan la inversión. Desde luego, el litio, el gas, el petróleo, la soja y el trigo, siempre van a ser buenos negocios, básicamente porque se exportan. Generan poco empleo y poca riqueza para la Argentina, excepto para las multinacionales que exportan y ganan fortunas. Las empresas que generan riqueza y buenos salarios son las industriales, esto es así desde el siglo XIX. Sin embargo, nivelar salarios y jubilaciones para abajo, con una inflación real mucho más grande que la reconocida es fundir empresas y destruir empleo. La riqueza de un país es la riqueza y el bienestar de su gente. La apertura de la economía argentina sirve si podemos exportar, pero si solo se trata de traer chucherías y autos de alta gama no nos sirve. Desde hace 200 años exportamos a Europa alimentos, ganado y commodities en general. Ellos nos envían espejitos de colores, como en la época de Hernán Cortés. La apertura de la economía debe estar acompañada de un fortalecimiento industrial, basado en mayor consumo, baja de impuestos y créditos disponibles para inversión. Finalmente está el gran problema de la seguridad jurídica: nuestros jueces, salvo excepciones, son burgueses acomodaticios al poder de turno. Lo vemos en el clarísimo caso de las estafas de los dirigentes de AFA. Las pruebas de lavado y robo son evidentes pero seguimos jugando al Don Pirulero. La Justicia no está al nivel que necesita la Argentina.

Esteban Tortarolo